
Archive for May, 2005


Género epistolar
May 10, 2005***
Misma novela, otras maravillas:

en oficina ajena
May 6, 2005Hoy no estoy trabajando en mi casa y aunque nadie me acosa ni se me queda mirando, me cuesta escribir para este sitio.
Eso demuestra el nivel de intimidad que necesito para postear. Me alarma mi rampante exhibicionismo.

Ja ja, dice mi cabeza
May 4, 2005¿Que quieres reformarte, ponerte a trabajar, ser puntual, dejar de perder el tiempo, organizarte, encontrar tu centro, escribir mejor, tener disciplina, buena ortografía, un cuerpo sano, las uñas bien cuidadas, el cutis perfecto, los senos del mismo tamaño, las nalgas firmes, valor para mandar a la chingada al que quiere la revancha, poner límites, decirle de una vez por todas al que quieres que lo quieres y al que no quieres que no lo quieres, hacer las paces con los que te peleaste, dejarte de pelear, entender por qué putas te peleas si realmente no querías pelearte, discutir con sapiencia, leer más rápido, entender todo lo que lees, sentirte feliz, ganar dinero, dejar de perder el dinero, pagar tu teléfono, aprender a dibujar, aprender a hablar sin herir suceptibilidades pendejas, aprender a no meterte cuando no te llaman, dejar de intentar salvar al mundo, comer bien, saber cuando retirarte, encontrar ese detalle que a nadie llama la atención y servirte de él con la cuchara grande, respirar sin dificultad cuando te sientes abandonada o sola?
¿Que quieres qué?

Casper, por el Rodro
May 1, 2005
Por que no
May 1, 2005Claudia Bolaños escribió una nota fantástica para El Universal. La metió de undercover en la sección de Ciudad, pero realmente tendría que estar en primera plana.
Ese primer párrafo no tiene desperdicio.
Por su amor a los libros lo rechazan en prisión
Claudia Bolaños
El Universal
Domingo 01 de mayo de 2005
Ciudad, página 4
Tiene el cabello largo, usa barba, 33 años de edad, es judío y está internado en el Reclusorio Oriente.
Amos Líberman no se considera un elegido, pero sí dice que el sobrevivir en una prisión con alta sobrepoblación es “como caminar sobre el agua”.
El desorden de las cosas en este lugar hace que este joven, quien está matriculado en dos universidades, lo considere como el último reducto de la miseria.
Amante de la literatura y considerado como uno de los intelectuales de este Centro de Readaptación Social, critica el sistema penitenciario y la procuración de justicia.
Para él, venido de una familia extranjera, criado sin grandes lujos, pero sin necesidades, la vida que hoy lleva sobrepasa la realidad, “es algo kafkiano”, sentencia.
Dice que a través de su nana aprendió el castellano, pues su lengua materna es el hebreo; en la escuela de monjas en la que estudió la primaria aprendió a hablar inglés “y en la cárcel conocí lo que es el hambre”.
En sus ratos libres estudia en unos de los cursos de japonés que iniciaron el año pasado en este reclusorio, y en otro practica su francés.
La mayor parte de sus compañeros lo ven con cierto rechazo porque siempre se hace acompañar de dos o tres libros, o de sus cuadernos y lápices para dibujar.
Fue acusado de robo a casahabitación, apeló y se lo reclasificaron en robo en lugar cerrado.
“Nunca he tenido necesidad de robar, mi expediente está plagado de irregularidades, pero ni modo, es parte de la conformación de México.
“Me río de mi propia existencia, y lamento de lo que hemos hecho de nuestro país”.


