
Yo también quiero ser Capote
March 7, 2006Hace años que no veía una película tan urgente.
La verdad, su prostitución. Los torpes mecanismos de la realidad ante la ficción.
Philip Seymour Hoffman no ganó el Oscar por su magnífica interpretación del escritor, ni por el extraordinario dominio sobre sus gestos y su voz. No se lo ganó por prestarle esos ojos de Hamlet gordito a un Capote que no podía tenerlos.
Se ganó el Oscar porque quiso ser Capote. Lo envidió lo suficiente y por unos segundos se convirtió en él.
***
Qué suerte para un guionista escribir los diálogos de dos personajes inteligentes. Sólo a Capote le crees esa línea estupenda:
“It’s as if Perry and I grew up in the same house. And one day he went out the back door and I went out the front”.
***
Philip Seymour Hoffman es una herida abierta en esta película.
Yo quiero hacerle el amor al gordito.