
La onda de bloguear en la oficina sería más sencilla de no tener una nosy parker junto a mí.
De principio uno desearía ser leído ¿no? Quesque por todo el mundo. ¿Todo el mundo? Pues no. Lo que menos deseo es que esta tipilla se entere de mi Own Private Tazidaho.
Nuestro primer intercambio de palabras, después de que me interrogó de la forma más grosera posible fue algo así:
‘¿Ah, también escribes literatura?’
‘Pues no’. Vargas Llosa escribe literatura. Yo le hago al teatro y al guión. Ahorita, pues.
-O sea que no me puedes hacer competencia. (EN SERIO lo dijo).
-Bueno no, yo sólo soy una chica de Kansas que fue a Sogem un par de años.
-Okeis pero Sogem sucks.
Y se dio la media vuelta.
Comparto en cierta medida aquello de que Sogem apesta. Pero no así (no en lo más obvio que es justo a lo que ella se refiere, aquello de ‘ash, los maestros son malísimos y no te enseñan lo cool’) y menos dicho por una vieja que nomás se dignó a ir un mes. De cualquier forma nomás la manera de frasear me encabronó.
Qué clase de oblivious wannabe frasea de esta manera.
Sogem no es lo mejor, pero ella podría haber aprendido a construir frases menos taraditas en esa institución. Hasta el más bruto de mis compañeros lo hizo.
La onda es que me parece muy amargo estar escondiéndome para postear. Ni modo. Quieres que te lean tus cuates, tus contrincantes, hasta tus rivales, pero no esta tipa insegura, grosera.
Luego pienso en lo que dice Harlan Ellison. Si por desorientado se te ocurre que vas a ser escritor tendrás que asumir algunos riesgos,
1. todo ser con un par de manos y una compu asumirá que “si tan sólo tuviera un poco más de tiempo podría, sin duda, convertirse de menos en premio Pulitzer.
2. muchos te querrán contar su vida porque, güey, mi abuelito tiene una historia buenísima. ‘Yo te la cuento y tú la escribes y nos volvemos ricos’.
(Ya habíame enojado por esto en un post anterior, pero nunca está de más palidecer ante el cinismo del ingenuo ¿nos volvEMOS kemosabe?)
Si un día hablo con Ellison (aunque sea en sueños) le voy a pedir que añada el peligro de que cuando publiques te lea un imbécil que te zumba. O muchos.
¿A verdá, no que muy publicona?
***
Vimos una adaptación al cuento de Ray Bradbury “Sound of Thunder” que bautizaron de forma uh que listos, dios qué listos como el “Cazador de dinosaurios”.
Malísima, y quiero decir de las piores del año, pero interesante cómo regresamos en el tiempo.
Para este director, que según señaló el acompañante (incómodo) tiene como 75 años, Spielberg nunca existió.
Es como una B-movie pero de los años 50. Tiene algo de vintage, algo de pobre, algo de ingenua. Es tan absurda que nunca la olvidaré.
No la vean, no la vean, no la vean. (Es decir, a menos que compartan mi placer culpable por lo muy tonto. Quiero decir, si saben encontrar el encanto en un “orangusaurio”)