Spoiler: el que ya pagó su boleto para Soda Stereo ni se acerque.
Es la primera vez que me salgo de un concierto.
Qué manera de timarnos. No sólo eligieron con las patas el playlist, tocaron con güeva, condescendientes, con el varo por delante y todavía se le ocurrió a Ceratti aventarse la de la noche: ‘Por Tabasco’. ¿Eehh? ¿Por Tabasco? Put your money where your mouth is fucking rock star!
Lo único bueno de ir al concierto más aburrido de la historia concertística en esta ciudad fue lo que me dijo Dante mientras caminábamos de regreso al coche: “¿Nostalgia ochentera? ¿Pero cómo puedes tener nostalgia de algo que oyes todos los fines de semana en toooodos los antros del D.F.?”
Prometo escribir unas cuantas planas:
“No debo asistir a los reencuentros de bandas ochenteras” “No debo asistir a los reencuentros de bandas ochenteras”"No debo asistir a los reencuentros de bandas ochenteras”"No debo asistir a los reencuentros de bandas ochenteras”"No debo asistir a los reencuentros de bandas ochenteras”
