Al principio no, pero cuando dejó de estar de moda me empezó a gustar mucho la banda neuyorka Interpol. (Paul Banks, el vocalista, no me encanta pero me da una especie de curiosidad malsana saber cómo se ve encuerado).
Nunca menciono a estos tipos entre mis grupos favoritos, pero tienen partecitas de canciones que me obsesionan. Momentitos, cachitos a los que regreso y regreso y regreso.
Como si se tratara de un viejo cassette, le detengo a la grabación y regreso nada más en la parte que me gusta. Ahora que escuché el disco completo de Julian Plenti (Banks disfrazado de sí mismo, desnombrado) sentí cosas, pero en general dejé pasar las canciones sin más…hasta la coda final de No Chance Survival.
Ya no puedo dejar de oirla.
Amo estas frases chingao, así idiotas y simples, las amo.
We are the golden, we are the strong
Static, show me the random comes
Don’t fear the ocean, don’t fear the frost
Don’t fear the motion that cosmic toss
We are the old ones, we are the lost
Static, show me it comes with the cost
It can do wrong
Estoy despierta haciendo mi maleta pues mañana me voy de viaje; vuelvo al desajuste. Dejar mi casa, ir dejando cachitos aquí y quien-sabe-dónde-madres. A veces se me queda algo incrustado en un árbol, en una carretera, en cómo se veían las luces de un semáforo, en el gesto de algún mesero o de plano se me convierte en un leit motif para el resto del mes o de la vida, no sé; un viaje es también una pinche canción (partecitas, cachitos de una canción) que luego por más que quieras no dejas de tararear.
Static, show me the random comes.
bueno ya! post!
By: Ernesto Priego on July 27, 2009
at 3:23 pm