Archive for the ‘canciones’ Category

h1

Rituales modernos

August 23, 2008

La experiencia completa de comprar un disco vale lo que pagas. No estoy a favor de ninguna disquera. Por mí que la gente baje toda la música del mundo sin pagar ni un centavo. Ya veremos de qué cuero salen más correas.

Peeeero. Ayer entré a esa tienda amarilla de Altavista mordiéndome los labios porque necesitaba tener en mis manos el In Rainbows. Downloadeable fácilmente, esta vez quería algo real. Me sorprendí mucho. No me considero fetichista, no tanto pues.

Ayer caminé con mucha cautela, como cuando sabes que alguien que te gusta está sentado al fondo y te tomas todo el tiempo del mundo para llegar hasta allá. No hay prisa porque hay prisa. Tokio Hotel, My Chemical Romance en el Top Ten; todos los de Madonna en oferta. La mirada se me alargaba hasta “Alternativo”, allí está, lo sé. No corras, no corras. Allí está, nadie te lo puede quitar.

Y que lo ponen. Jigsaw falling into place suena en toda la tienda y varios mueven la cabeza al ritmo casi sin notarlo. Es como cuando estás pensando en alguien y suena el teléfono.

Por si me quedaba alguna duda…ahora lo compras güey.

Junto a los Raconteurs, muy cerca de los Ramones, ahí está Radiohead.

Hay una manchadísima colección de todos los singles a cuatrociento varo. No no no. Soy demasiado puritana para comprar los singles. Tengo que aceptar que ahorra tiempo: la distancia al dulce hit está cubierta. ¿Pero quién quiere ahorrar tiempo en la música? Yo no.

Aaandale, ahí está el doble. El importeited. Como los que me hacían agua la boca cuando era pobre. ¿Sigo siendo pobre? Si pero I don’t care. Hell yes. But I don’t care. Antes iba a verlos y me corroía el resentimiento social. Ahora pienso “tengo que trabajar más” y ya.

Lo tomo. 2 cds Importado, el éxito cómo usté lo vio en youtube. Una cajita que promete al menos calcomanías. Diez rolas más un sencillo con otras tres. Cuatrociento varo. Ay, ya la estoy dudando. ¿Cuánto lo quiero? ¿Lo quiero cuatrocientas veces? Si si.

Voy tímida al mostrador. ¿Me puedes decir qué trae este disco? ¿Quieres que te lo abra? A ver préstamel… No no. No lo abras. Nomás hay uno. ¿Nomás hay uno? Si. (Y es mío, quise decirle, no lo vas a abrir tú, sácate de aquí). A pus entons nomás hay uno. No sé qué traiga. Pero lo acabas de poner, allí lo tienes. Lo estamos oyendo, eso que suena es este disco. ¿Eso? Noooo. Eso es Depeche Mode. Ja. Ja. (¿por qué siempre tengo que reírme de la gente chingado?) Nooo, eso es Radiohead. (Ya medio encabronado por mi risa) No’ombre, es Depeche Mode, si yo lo programé. (pues tienes pedos porque eso es All I need o yo soy tu presidente Calderón pendejo). Mmmh, no, checa bien, eso es Radiohead. Pues no creo, suena a Depeche Mode. (De que un vendedor se pone necio…, lo llaman para cobrar, me ignora ) Tons qué, ¿me prestas la cajita para ver qué trae? Aaah si, la cajita, ¿del de Depeche?

Estoy a punto de ahorcarlo hasta que llega Mr. Rastas y aumentos en las orejas. Noooo güeeeey. Eso que suena es el In Rainbows, a ver si quieres yo te atiendo. Fiu.

Muy contentita llegué hasta la parte de atrás, mientras me decían lo que costaba, lo que traía, (lo que ya sabía) me hicieron ojitos los acetatos. ¿Y si lo compro nomás de mamila en vinyl?

Los vinyles son la privacidad de la infancia, el momento en que aprendimos que estar solos era a veces toda una bendición. Como había que cuidarlos (que no se rayaran, cambiar de lado, guardarlos en su bolsita, etc) era casi como comprar un amigo.

No no. Quiero el doble importado.

Ya me voy. Voy a pagar…y en eso, el pinche vinyl, hermosísimo objeto del Funeral de The Arcade Fire.

No pude no comprarlo.

La chava que me cobró se rió mucho cuando me dijo el total y entregué mi tarjeta al tiempo que grité un muy sincero “¡Jesús del Huerto de Getsemaní!”. Moría de risa. ¿De dónde dijo que era el Jesús?

De Getsemaní. No mames, qué lanón.

h1

All this talk of getting old

August 18, 2008

It’s getting me down my love.

h1

Fear and Loathing in Las Águilas

August 2, 2008

Qué divertido, qué diablos.

Yo sé que no se supone que yo deba tener regresiones adolescentes a mi edad, pero a veces uno las tiene y el cuerpo, los ojos, el alma, lo agradecen.

Ayer (y antier) fueron como una isla a la que fuimos para sacarnos todo el encierro del continente de adultez que nos opaca tantas noches.

No sé cuántas veces pusimos “El Triste” con José José. También estuvieron por ahí Guns n’ Roses, Manu Chao.

La cosa es que a mí (aunque creo que nunca la pusimos), toda la noche me sonó a I am the Resurrection de los Stone Roses.

Hoy me desperté con I wanna be adored, soñé con esa canción. Estoy muy contenta.

h1

Esto lo escribí un día antes de la fiesta

June 1, 2008

Mañana es mi cumpleaños. Lo digo porque me gusta pero también me saca de mis casillas.

Mañana tendré la epifanía correspondiente saltando entre personas con la canción que más hable de mí en ese momento, pero poco después quedaré exhausta y allí la fiesta se convertirá en una gran sala de espera o en un museo. Muchas piezas colgadas y algunos curiosos observando, tomando alcohol, atestiguando la espera de los otros, las epifanías de los otros o su prisa.

Siempre llega el momento en que todos esperan irse. Responden al tiempo privado que, como un animal vivo, tienen las fiestas: caminan tímidas al principio; luego tan erguidas que se ven hermosas y con el transcurrir de la noche van avejentándose, les salen arrugas hasta que se consumen en puro polvo de cigarro y cajetillas vacías.

h1

Asociaciones insólitas

May 21, 2008

Así como uno a veces anda besando a un apestoso que quién sabe cómo llegó a tu vida, así hay obras de arte que se asocian.

O que yo asocio.

No puedo sacarme de la cabeza que la canción Is she weird de los Pixies comparte algunas cualidades con Kashmere de Led Zeppelin.

Ambas me asustan.

Apelan a la noche, a esos enanos con los que mi mamá solía atemorizarme. Mi mamá era muy Led Zeppelin, muy oscurita. Me cantaba eso de “¡…y los enAnos les DAN pezcozooones…para que se porten bien!” Ay jija de la suya.

Estas canciones navegan en aguas heladas y profundas, abisales. Hay peces con lamparita navegando por ellas. Son para cantarse el 31 de octubre e invocar a las Furias.

Amo a las Furias, por cierto.

Aquél que no sepa de estos seres mitológicos, más le vale aprender de ellos.

Las Furias son como tu mamá y tus tías cantando a los Pixies y a Led Zep. (Un poquito más cabronas, quizás).

h1

Staring at the sea

September 25, 2007

With a gun in my hand… 

He comenzado a observar esta ciudad como lo haría un extranjero.

Será que exagero, essageras, eres así, esssagerada diría mi papá, pero los viajes me están convirtiendo en un barro que sobresale de la cara de esta ciudad.

Camino por el pueblo de ‘Xoco’ junto a la Cineteca (hemos ido a ver el concierto de Monterey) y todo me huele a tacos.  Me pregunto por qué chingados comemos tacos, si los tacos nos hacen lo que somos, si lo que somos hace así a los tacos.

Si es domingo y por eso huele así.

Es un pueblo, de eso no hay duda, un pueblo dentro de una colonia, dentro de un territorio de muertos y heridos, dentro de una demarcación que hace varias décadas era otro pueblo dentro de otro con más muertos. Muchos muertos, muchos heridos.

El tercer año de secundaria. Mi libro ‘oficial’ con la ensoñación de la Patria en la portada. Mi libro era en realidad una gran guía roji.

Camino hacia un sitio de taxis donde no hay taxis. Me exaspero.

Hubo un tiempo en que dejé de hacerlo. Como si fuera lógico que allí, precisamente allí, no parara ningún puto taxi, mientras que las avenidas tienen chingado sarampión de taxis. Pero en el sitio no. Allí nunca hay.

Ya en la Cineteca, Pompeya y Pink Floyd juntos me dan sueño. Le pido a un hombre que  me cambie mi boleto para el día siguiente. Dice que con todo gusto, pero que le consiga una pluma. Un hombre va a cambiar un boleto, la burocracia de un boleto, pero no hay con qué firmarlo. Como si su firma o la mía valieran un pepino. No hay pluma, yo no tengo, él no tiene y mi boleto se queda sin firmar.

“Mañana búscame. Me llamo Alfredo, allí en la taquilla 3 estoy siempre”.

Es necesario recurrir a la ilusión de la permanencia. Todo por no buscar (¿pedir al hombre de la taquila 2, tal vez?) una pluma.

The dead man on the beach.

I’m alive, I’m dead.

I’m the stranger.

h1

I’m running away with you…

July 23, 2007

Escribo un guión sobre el amor. Llevo aquí sentada unas cinco horas, escribiendo en silencio, mientras esta ciudad de lluvia regresa a sus orígenes y se convierte en un lago hediondo y se inunda de ilusiones ópticas en los charcos, efectos mágicos del aceite de motor.

En mi guión hay dos hombres que se aman y una mujer que ama a uno de esos dos hombres. De hecho está casado con él.

Los tres saben de la existencia del otro.

La cuestión es que escribir escenas de amor me hace sentir totalmente despojada de inteligencia. ¿Cómo se hace para retratar los juegos de cama sin acabar en la cogidita violenta que a nadie evoca nada? ¿Cómo escribe uno de algo que todos sabemos hacer por instinto, algo que sabemos que es verdad siempre, algo que es verdad aunque se trate de una asquerosa mentira?

No puedo. Es inútil.

Piensa Don Gato, piensa.
Entonces pido ayuda a mis dioses, particularme el de la música y tecleo “love” en mi iTunes. Aparece un extraño soundtrack aleatorio.

I’m running away with you, that’s all I ever do, that’s all we ever mean, I forgive you everything…

Pete Doherty empieza a llamar, la sirena me seduce, ¿qué otras canciones de amor tengo en mi iTunes?

Puf. Y yo que pensé que no existía aún un mejor título para mi guión. Lástima que no puedo changanearme Bizarre Love Triangle.

Un sonido que me regresa a la sensación primaria: ¿exactamente cómo se siente el cuerpo cuando el corazón está a punto de romperse por completo? If the walls in the room could talk, I wonder to myself would they lie…Please, do not let me go!

¿Cómo se mueven las tripas cuando te escapas con alguien por primera vez, cuando le miras el brillo de los ojos y sabes que te corresponde? All I’m saying, pretty baby, la la love ya…

o cuando ya sabes que te va a dejar? They say it fades if you let it, love was made to forget it, I carved your name through my eyelids, you pray for rain, I pray for blindness…If you still want me…

…sabiendo que por supuesto, you don’t want me anymore, obviously.

Puf.

Además de esas, con la palabra ‘love’ salió una enorme lista que incluía entre otras linduras:

Love will tear us apart, Joy Division
Tainted love, Soft cell
Wonderwall, Ryan Adams
No I in Threesome, Interpol
Don’t love you, Tv on the radio

De lo que infiero que hasta el iTunes sabe más que yo de eso que le llaman mal de amores.

Puf.

***

Estuve de viaje en un sitio sin interné.

Sorry la demora. Ya regresé. Besos.

Ah y perdón por sólo poner links de las letras de las canciones y no de las canciones en YouTube o algo. Sucede que tengo que regresar a mi guión.

h1

Shiver

April 9, 2007

parachutes.jpg

Sé que los puristas se van a arquear, pero el primer disco de Coldplay me encanta. (Ahora no los soporto, pero esa es otra historia).

En estos días hermosos y tristes, en que las fiestas terminaron y sólo queda levantar cadáveres de botellas, hay que poner Shiver.

From the moment I wake, to the moment I sleep…

Dulce memoria, tendrías que llevarte esta punzada de cuando hubiera matado por que tú y sólo tú me desearas.

I want you to know that you’ll always get your way…

I’ll be waiting in line, just to see if you can…

And its you I see, but you don’t see me,

Hoy casi empieza el año, por eso no salió el sol.

h1

Jijos

January 5, 2007

El que no lea este blog y sienta un poco de envidia es mi héroe.

***
Por otro lado, ¿ya notaron que cambió de host? Se ve retebonito, pue´, en su guorlpre‘. El que no lleve tres años sintiendo envidia allí, bueno, pues no se la creo.

***
Hace mucho que no escribo nada para este bar, pero siguen apareciendo grandes colaboraciones. Al asistir casi siempre conviene, como en la vida, ser bilingüe, though.

En el ya mencionado blog colectivo se habla de música. No de tooooda la música; existe una regla no escrita de mantener cierto estado de ánimo, cierto gusto compartido.

Por tanto, es comprensible que ciertas pociones mágicas no veremos humear por allá.

Ahora mismo preparo algo para publicar en ese sitio, pero antes me voy a dar el siguiente gustito:

LA LLORONA (canción popular)

Las rondas populares son al adolescente mexicano como la cúpula del silencio a Maxwell Smart. Tanto quieres encerrarte a oír nomás tus puros rezos que te acabas aprendiendo el ‘pajariiiillo pajarillo, pajariiiiiillo barranqueñooooo … qué bonitos ojos tienes lástima que tengan dueño‘.

Cuando se raya en la avanzada y confusa década de los treinta, algunas canciones regresan, a veces necesarias para entender la marea que ya se fue, o la que apenas viene.

Hace un par de meses baje de Limewire (a poco creen que me voy a meter al Mixup a comprarla) dos versiones de La Llorona para oír bien la letra.

La venía cantando mientras lavaba los trastes, y un peregrino pinche día se me ocurrió entenderle.

Particular chiste me hacía eso de:

Todos me dicen el negro llorona, negro pero cariñoso
Todos me dicen el negro llorona, negro pero cariñoso
Yo soy como el chile verde llorona, ¡picante pero sabroso!
Yo soy como el chile verde llorona, ¡picante pero sabroso!

Bajé la versión de Cuco Sánchez porque en el preview sonaba como mi recuerdo y me latió que la de Chavela Vargas podías servir de contrapunto. ¿Contrapunto? Ay jija de su. Nunca he sido fan de esa señora que a mi parecer ladra mucho y muerde poco, pero en esta canción se rifa algo, según entiendo, algo personal.

Chavela Vargas (o su productor) añade algunas estrofas que le otorgan un tono trágico a una canción que yo consideraba divertida:

No sé que tienen las flores, llorona, las flores del camposanto
que cuando las mueve el viento, llorona, parece que están llorando.

Lo que con Cuco Sánchez era una fiesta de día de muertos, el mexicanito bonachón, gandalla, cogelón, ‘enamorado’ como dirían las abuelas; el mexicanito que se vende en U.S.A., empacado y listo para reíse de la muerte, para Chavela Vargas era un canto a la desesperanza, el desgarre y las ganas de irse con el que se fue.

Ay de mi llorona, llorona, llévame al río
Tápame con tu rebozo, ay llorona, porque me muero de frío…

Ganas de irse con el que se fue, pues.

Otra cosa hacía jirones el sentido general de la canción:

Versión Cuco Sánchez:
Me quitarán de quererte llorona, pero de adorarte nunca.

Versión Chavela Vargas:
Me quitarán de quererte llorona, pero de olvidarte nunca.

Una palabra. No más.