Yo también quiero ser Capote

Hace años que no veía una película tan urgente.
La verdad, su prostitución. Los torpes mecanismos de la realidad ante la ficción.

Philip Seymour Hoffman no ganó el Oscar por su magnífica interpretación del escritor, ni por el extraordinario dominio sobre sus gestos y su voz. No se lo ganó por prestarle esos ojos de Hamlet gordito a un Capote que no podía tenerlos.

Se ganó el Oscar porque quiso ser Capote. Lo envidió lo suficiente y por unos segundos se convirtió en él.
***
Qué suerte para un guionista escribir los diálogos de dos personajes inteligentes. Sólo a Capote le crees esa línea estupenda:

“It’s as if Perry and I grew up in the same house. And one day he went out the back door and I went out the front”.

***
Philip Seymour Hoffman es una herida abierta en esta película.

Yo quiero hacerle el amor al gordito.

8 thoughts on “Yo también quiero ser Capote

  1. Bueno, pero tú tambén eres gordita, así que se verían hermosamente asquerosos haciendo el amor.
    Por otro lado, si él se pone a dieta, ya la armaron, el a dieta y tu idiota.
    Tu blog apesta, igual que tú.

  2. Oyeme imbécil, mínimo postea con tu nombre para que podamos ir a demostrarte cómo es que se debe tratar a una dama.

    Eres un cobarde y el ejemplo claro de la escoria humana.

    Ira, sé que no necesitas quién te defienda… pero los cuates que te respetamos acá estamos. Mierda como el anónimo de arriba… que se mueran.

  3. hijo de puta, inelegante y cobarde: los tres vértices del leso canalla.

    bien hace priego en hacerle ver que ira, si es que lo necesitara, tiene el respeto, la amistad y el cariño de muchos, entre los que desde luego me incluyo.

    a tomar por culo, anónimete, y a borrar este comment mezquino.

    salut.

  4. ira: no te conozco mucho, pero por lo que escribes te respeto cabrón, así que ya tienes a otro que te defiende y te apoya.

    tocayo: si averiguamos quién es, cuenta conmigo para darle una recordadita de, como vos decís, como tratar a una dama.

  5. Lo más lindo de este post anónimo fueron los comentarios de mis cuates. No sé si creo en el destino o en dios o en el karma, pero a alguien tendré que agradecer mi suerte el día que me muera.
    ¡Vaya manera de articular la indignación!
    Ernesto, Noé, E. y Hollow Kid: ya los admiraba aunque sólo como escritores. Ahora también los admiro como hombres.

    Por otro lado y nomás para que no digan que lo punk se quita:

    Anónimo,
    No necesitas decirlo: te gusto.
    Seguro querías conmigo y sufriste uno de mis legendarios batazos.
    Pequeñito, no llores más. Allá afuera hay muchas mejores que yo. Sabrás encontrar alguna.

    Ahora bien, si eres mujer y por algún descuido me cogí a tu novio, no te preocupes: con el tiempo dejará de hablar de mis magníficas tetas. Ten paciencia.

    Recibe un beso apestosito.

  6. Lamento mucho la cobardia de la gente que se refugia en el tibio anonimato del inernet para escupir un chisguete de veneno que solo evidencia sus propios complejos.

    El insulto, pues, es mas bajo cuando se lanza desda el anonimato

    Lo siento por este anonimo o anonima, me das lastima (ojala algun dia tengas guevos/ovarios para firmas lo que dices).

    Negra, te dejo un beso desde Londres.

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