¡Albricias, albricias!


Mi adorado Bef ha ganado, como se merece, el premio “Memorial Cañadas” a la mejor primera novela policiaca presentada en la Semana Negra de Gijón, España, por Tiempo de alacranes.

Lo ganó por unanimidad, canijo.

Bef es una pistola (y lo sabe) por lo que preveo regresará borracho de guirnaldas, con su carita de “me da pena ser tan bueno” y una sonrisa indeleble.

Acá te esperamos para abrir la champaña.

Comentarios

Luego me sorprendo contando anécdotas en los comentarios de otros blogs virtualmente desconocidos; cosas que no le he contado ni a mi propio blog.

Cosas como ésta:

“Justo en el Bar Milán unos minutos antes de que nos corrieran (ya sonaba la de Topo Gigio) un tipo se metió por arriba de la puerta del compartimento del baño de mujeres para sorprenderme meando.
Lo saqué a madrazos, lo tomé del cuello y lo tire al piso. (No sin antes mojar mis chones, por cierto) Le dí de patadas en el piso hasta que pudo pararse y salir corriendo.
Los de seguridad no se metieron porque pensaron que era mi novio.
Ja.
No sé porqué me puse tan violenta, creo que me cayó mal que no respetara la sequedad de mis calzones.”

En serio lo hice, me salió el Johnny Rotten que todos traemos dentro, pero me daba pena confesarlo acá. Pienso que es una visión extraña siendo yo una mujercilla de 1.58, con cara de chiste melancólico y mal desarrollados músculos. Yo, pateando a un hombre de 1.80 en el piso.

Odio la violencia, pero el blog Diálogos Bizarros me recordó que cuando me provocan io sonno una bitch.

Tenía que entregar ayer

A veces me piden que escriba algo y secretamente digo que “no” pero abiertamente digo que “si” y hasta pongo fecha.

Me pongo enfrente de la compu y me deprimo. Son tarugadas, hasta el editor sabe que son tarugadas, pero no se le ocurre algo mejor para encargarme.

Otras veces no le puedo ordenar a mis dedos que empiecen a teclear por razones estúpidamente freudianas. Eso es aún peor y mucho más paralizante:

“No tengo resuelto ese tema, me angustia, me pierde, me duele. ¿Cómo pretenden que escriba de eso? ¡Páguenme un terapeuta!”. (Je je).

Se supone que un buen periodista se puede echar cualquier trompo a la uña. A lo mejor no soy tan buena periodista.

Me importa más hacer lo que me da la gana. Ojalá pagaran por eso.

Ayer iba a escribir sobre la calma chicha en las …

Ayer iba a escribir sobre la calma chicha en las viñetas de Hugo Pratt, pero blogger estaba en mantenimiento y no pude subirlo, el post decía algo así como:

“Hoy que todo está tan lejos, que no hubo nada calientito, hoy que el día parece más una “balada de mar salado”; hoy hago una parada para admirar las viñetas de Hugo Pratt“.

Antes que monero o artista, Pratt fue un gran viajero. Como Saint-Exupéry, como mi amigo Ernesto.

Algún día quiero viajar como Pratt y como mi amigo. Dejar de pertenecer, no ser ni de aquí ni allá. Quitarme la méndiga nacionalidad de la cabeza. Supongo que el anhelo de la libertad es más romántico (y cómodo) que el trabajo que hay que realizar para obtenerla.

El verdadero Mr. Pink


Para mi hermana, quien me enseñó a sacar las letras de las canciones (y a Pink Floyd, por supuesto)

No puedo decir que era fan fan del periodo Syd, pero me cuece la idea de que los dos, Syd Barrett y Shamil Basayev van a hacer cola para entrar al infierno al mismo tiempo. Nomás hace falta un buen cuentista rockero para reconocer la gran historia que se esconde bajo este imposible encuentro.

Wish you were here you ‘crazy diamond’, creo que diría Roger Waters.

Descansa en paz, por fin, triste Syd.

(Allá nos vemos todos, por cierto. Espero encontrarlos en la fila).

La necia

Está visto que tengo que morderme una oreja y seguir mentando madres en el Taza. Creo que ya no concibo mis mañanas sin este descolorido blog. Además, el 60% de mis 10 blogs favoritos me tienen de link, sería casi grosero no cuidar éste.

Sin embargo, me comprometo a lo siguiente:

Prometo hacer mi mejor esfuerzo para no siempre caerles bien; para incomodarlos de vez en vez.

Cuestiona cuestiono

La existencia de este blog está en crisis.

Estas putas reelecciones tienen la culpa. Todo necesita volver a plantearse desde esta nueva/vieja perspectiva. Todo será igual pero peor. Otros mugrosos seis años.

Este blog podría irse al diablo; yo podría dejar de leer blogs para siempre. Por supuesto que a nadie le importa, pero hay que avisar.

Me paso toda la mañana leyendo y me pega la triste noticia: de 30 blogs que frecuento (cuyos autores considero que les funciona la sinápsis neuronal) 20 son elocuentes únicamente para llenar de cascajo esta empobrecida red.

No me importa si tu blog habla de tu eterno narciso, de cómo te llevas con tu mamá, de tus autores favoritos, de tus rompimientos amorosos, de la vida con tu perro o tus ardores políticos.

Lo que me importa es que te rompas la madre para decírmelo.

Que le busques tres pinches patas al gato.

Que dejes de congratularte con tus compañeros de oficina y tus carnalitos mamertos de whatever-fucking círculo al que pertenezcas y que le empieces a caer mal a todo el mundo por decir lo que verdaderamente piensas.

Si les caes a todos muy bien, empieza a dudar de tí mismo. Eres un vendidote.

¿Por qué son tan pinches fresas, carajo?

Me pregunto qué será el Taza para estos otros diez blogs de los que abrevo de forma constante (cuyos nombres no voy a mencionar porque cada vez que los veo en persona se los digo) y si vale la pena seguir llenando esto de cascajo.

Uno

Lo que uno pregunta de niño al enterarse de lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial:

“¿Cuántos mataron? ¿Dos, tres, cuatro, cinco millones de judíos? ¿Y por qué no se unieron y mataron ellos a los alemanes?”

Supongo que mi madre me contestaba algo así como “Lo intentaron”, pero yo nunca quedé conforme. En mi lógica de escuincla, la superioridad numérica tenía que haber sido suficiente.

En las películas de la guerra siempre suplico que al menos UN judío se haga de un rifle y le ponga una madriza a un oficial nazi.

La siguiente noticia, tan sencillita, me iluminó (poquitito) el día. Amanecí descabezada, profundamente dolida, aporreada.

***

Capturista del IFE denuncia presuntas irregularidades en Coahuila

Fabiola Martínez, Jesús Aranda y Alonso Urrutia

05/07/2006 16:19

México. Luar Vivar, capturista del Instituto Federal Electoral (IFE) en Coahuila denunció –en conferencia de prensa- presuntas irregularidades en la recopilación y conteo de votos en un distrito de aquella entidad.

En su relato, el cual llevará a la Fepade, señala que la coalición Por el bien de todos acumulaba una ventaja, en la elección para Presidente de la República, de por lo menos 3 mil votos; sin embargo, de manera sorprendente se interrupió el suministro de energía eléctrica en la oficinas distritales y, al restablecerse el servicio la coalición ya iba por debajo del PRI y del PAN.

Vivar Divad dijo que tras manifestar la inconformidad por esta presunta irregularidad fue retirado de sus labores de captura y enviado a otro municipio a recoger papelería electoral, por lo que solicitó apoyo al PRD en Coahuila para trasladarse a la ciudad de México y presentar la denuncia.

La terrible alternativa/escenario de Bertolt

Sargeant: What they could use around here is a good war. What else can you expect with peace running wild all over the place? You know what the trouble with peace is? No organization. And when do you get organization? In a war. Peace is one big waste of equipment. Anything goes, no one gives a damn. See the way they eat? Cheese on pumpernickel, bacon on the cheese? Disgusting! How many horses have they got in this town? How many young men? Nobody knows! They haven’t bothered to count ’em!
That’s peace for you! I’ve been given names! They don’t know who they are! It takes a war to fix that. In a war, everyone registers, everyone’s name’s on a list. Their shoes are stacked, their corn’s in the bag, you count it all up –cattle, men, et cetera– and you take it away! That’s the story: no organization, no war!

From Bertolt Brecht’s “Mother Courage and her children”, English version by Eric Bentley, Grove Press, New York.