Efectos muuuy primarios

El cine mexicano debería estar llorando de vergüenza .

La preocupación de los mexicanos treintañeros, según la bobísima directora Issa López, sigue siendo el matrimonio. Cuando se trata de mujeres, la preocupación, la angustia crece de forma exponencial.

La onda está así: el amor verdadero está a la vuelta de la esquina, sólo tienes “atreverte” a encontrarlo. Para eso está la holística plástica artística, tu super creatividad güey, lo que te hace verdadera e individualmente chingón, mexicano, patriota; lo que te salva, pues, de ser un simple naquito come tortillas.

sic sic sick sick sick

Mientras la protagonista de la película Efectos Secundarios grita “¡yo no quiero pájaros muertos, quiero mariposas!”, la que esto escribe casi se mete debajo del asiento en el Cinemex Santa Fé.

¡Cuánta pena ajena, chingá!

Esto es verdadera perspectiva de género y no pedazos. Entre mojigata escena de sexo y mojigata escena de sexo alcanzo a ratificar (esta palabra me encanta, siempre me imagino que quiere decir “hacer más rata”) mi postura: aquellas(os) que se expresan desde su pene o su vagina o su cola, pues, están jodidos. Hacer una película “desde el punto de vista de la mujer moderna” es reconocerse “mujer” antes que ser humano. Es quererse emancipar y eso es asumir, a priori, que uno vive aplastado. Con razón se vuelven tan histéricas.

Pagué mi boleto porque 1. los puentes de los poetas sirven para pura madre a las 6 pm y no estoy dispuesta a desquiciarme en el tráfico 2. me curiosea saber qué tipo de película mexicana se cuela a dos salas en cada complejo y dura más de dos semanas en cuarterlera.

No me equivoqué. Intuía que el trabajo de Issa López me hablaría también de la situación política del país.

Hay que ver esta enana película para entender los enanos motivos de la gente que votó por Calderón. Pero también hay que verla para saber por qué los que votamos por el menos peor (inclúyome) no tenemos ni idea de cuál debería ser el otro camino y cómo llegar a él.

¿La resistencia? ¿La militancia? ¿Taparse medio ojo para no ver la porquería y resaltar lo menos malo? ¿Taparse los dos para no ver la que nos espera con el pitufo Felipe? Puta, qué de opciones.

Según fuentes cercanas al Taza, la actriz principal (Marina whoknowswhat) rechazó el protagónico de la obra de teatro Woyzeck, en la puesta de Agustín Meza, para incluirse en este bodrio totalmente palacio. No me entristece ni me extraña: cada película tiene a la actriz que se merece.