Calcetín con rombos-man

En eso que me dice el inchi taxista mamila: “Cachai que yo cobro por la información”. Yo le había preguntado dónde podía encontrar unos monos que ando buscando para todos mis cuates y qué desayunaban los chilenos.

“Cachai que yo cobro por la información”, repitió.

Pinche chileno mamón. Pensé decirle que de su mismísima tierra era un programa, 31 minutos, donde había muchos monitos que se le hubieran ido a patadas por resentidote.

Le iba a contar que algunos mexicanitos sin cable somos fans del canal 11 los sábados y domingos por la mañana; que ahora no sólo tenemos miedo, sino miedo mucho miedo mucho miedo, como el pingüinito ese.

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Le iba a contar que cuando ando de periodista seria, procuro llevarme un suéter de cuello de tortuga como el de Juan Carlos Bodoque , periodista estrella.

También le iba a decir, por si no lo ha notado, que los taxistas son el “front man” de una ciudad y que la parte más hermosa de su trabajo es precisamente eso, esclarecer dudas nimias.

Pero no se lo merecía.

***

En Santiago hay muchas placitas caracol (con rampas y locales encontrados en espiral). Una de fotografía, otra de puras cosas de papel; otra más de vestidos de novia y así.

Ayer fui a una placita exclusiva para geeks.

Había local para darketos, punketos, rastas, patinetos, pachecos, melómanos, cinéfilos gore, rol freaks, toy freaks, gamers, manga girls, manga boys, tattoo freaks y así.

Me sentí en casa.

Allí, en el local para lolitas profesionales, me juraban que el día anterior habían vendido el último Juanin que les quedaba.

“Puuuucha, va a ser difícil encontrar cosas de 31 minutoh, po, ehjj que ehjjtá dejjhcontinuao, ya no lo páaasan, po”.

Chale, Chile.

Sigo buscando. No desesperen. (Aunque algo me dice que va a ser un fenómeno tipo Don Gato, en le que los únicos fans del mundo seguimos siendo los mexicanos).

Chile huevón!

Yo también los odio.

A tí por listo.

A tí por chingón.

Ok, dicho lo anterior, ahora sí a odiar se ha dicho.

Estoy en Santiago de Chile y acá voy a estar por 10 dias. Ujjú. Dicho sea de paso, yo no pagaré más que los regalitos para mis amores.

Esto de trabajar es durísimo.

Lo primero es que los chilenos no le han quitado los ceros a su moneda. Las cuentitas son de dos mil pesos para arriba. Un desmadre preguntarles por dólares, no tienen el cambio tan fresco como en México.

Es una fría mañana otoñal. La ciudad de Santiago se parece mucho a mis sueños de izquierda latinoamericana. Así lo imaginaba, con calles adoquinadas y autos semieuropeos. Con montes pelones bordeando la ciudad.

La gente es fría hasta que suelta una carcajada. Son tranquilos, serios pero anluego se les nota que les puedes picar las costillas para que se alivianen.

Dicen que aquí la población (dicen y ahora lo voy a averiguar) se divide en izquierda radical y derecha hijaeputa.

Habrá que ver cómo honran la memoria por acá. Los latinoamericanos somos olvidadizos. 

Las pequeñas diferencias: las señales de tráfico en la carretera son azul rey.

No se ven tan mal.

Hace frío, huevón. Un chingo e frío.

Más noticias en la noche.

 ***

La escritura es amor. Y yo andaba odiando. Ni modo.

Shiver

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Sé que los puristas se van a arquear, pero el primer disco de Coldplay me encanta. (Ahora no los soporto, pero esa es otra historia).

En estos días hermosos y tristes, en que las fiestas terminaron y sólo queda levantar cadáveres de botellas, hay que poner Shiver.

From the moment I wake, to the moment I sleep…

Dulce memoria, tendrías que llevarte esta punzada de cuando hubiera matado por que tú y sólo tú me desearas.

I want you to know that you’ll always get your way…

I’ll be waiting in line, just to see if you can…

And its you I see, but you don’t see me,

Hoy casi empieza el año, por eso no salió el sol.

Literatura

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Sólo extraño Sogem porque me daba chance de pensar de lunes a jueves y de 5 a 9 en lo que más me gusta pensar.

Tengo que pedirme una disculpa pública porque en 6 meses he dejado de pensar en libros. Como objetos, como signos, como océanos.

Claro que he comprado. Ahora me alcanza para comprar.

Pero todavía no termino los que compré en uno de mis viajes.

Me empiezo a caer muy mal. Me extraño leyendo como lo hacía antes de pagar todas mis deudas.

***

Lo último que me hizo feliz fue encontrarme a la mitad del continente americano, en un avión lleno de niños implacables, con un cuento de Philip K. Dick.

Compro cada libro que puedo de este señor. Soy una fan terminal (y tardía, hay que decirlo).

Yacen los pobres cuentos de K. Dick en mi librero, esperando ser leídos. Cada vez que salgo de viaje, los pongo en mi maleta con la esperanza de que, como panditas de uva, me salga un cuento con una historia que ya conozco. (Por cierto ¿han probado los panditas borrachos, sumergidos en ron?)

Recuerdo cuando me tocó leer Minority Report y cuando me di cuenta de que estaba leyendo Abre los ojos (Ubik).

Pues bien, los niños en el avión lloraban. Las mamás se jalaban los pelos y yo cabeceaba sin poder dormir del todo. Así que abrí las páginas de un librito de segunda y…

…me desperté deseando Marte .

Ahhh.

Nuevo blog para Chilango

No quise vender El Taza. La revista Chilango, cuates, me pidieron mudarlo para allá, pero aún cuando significa un poco más de trabajo online no pagado para mí, decidí abrir una nueva identidad.

El proyecto se llama Ciudad de Blogs y es un brazo biónico de la revista Chilango. Aún está en números ceros, pero habrá publicidad del asunto en breve. Ya ven que la editorial Expansión se pinta sola para llenar de espectaculares (¿alguien pudo dejar de notar el lanzamiento de la revista In Style, por ejemplo?) Blaggh.

Bueno. Nomás aviso: éste seguirá siendo el lugar donde me encabrono con el mundo o me maravillo de mis cuates. Donde siga pintándole dedos a todos antes de que me aprehendan y me lleven a la cárcel por loca.

El nuevo blog se llama así:

http://batman.ciudaddeblogs.com

Allá habrá otros blogs famosos, como el de Bef.

Nomás para explicar un poco, refrendo:

El taza es mi verdadera personalidad.

Ira es mi forma de caminar de undercover por la vida.

Batman es mi superhéroe-neurótico mode.

Espero puedan leer mi esquizofrenia de vez en cuando.

LA

Nadie me cree, pero Los Ángeles es más interesante que Nueva York.

Sólo aquí se puede ver a un tipo sacar al perro en un caja de madera con rueditas. El hombre guapérrimo, con un cuerpo escultural, haciendo jogging en diminutos shorts amarillos de toalla (ay dios, qué rico) mientras su bulldog echa la güeva en la caja de madera. Pinche perro sentado mientras el dueño lo jala de un cordoncito.

Sólo en Los Ángeles.

::..punto..::

Ando tan viajadora que mis amigos ya me extrañan. Me escriben, hasta parece, sólo parece, que me necesitan.

Me voy a ir más seguido, caray.

Es la neta llegar a tu correo y encontrar cinco correos sí desados. Not Junk, puro cuate.

La Boda

Nunca pensé que iba a decir esto: las bodas son la neta. Un momento épico, cursi, tirado al melodrama. Lo más parecido a interpretar tu propia vida mientras todos aplauden. Lo más parecido a hacerla de clown por una noche.

Un carnaval transformador donde las máscaras grotescas son bien vistas, necesarias por unas cuantas horas.

Ritual mata habitual.

La herma, mejor conocida como la hermiqui, estaba re-peda, re-feliz.

El marido de la novia se comportó.

Mi novio se veía guapísimo con su cámara en las manos y esa paz interna que no puede ocultar cuando camina.

Mi vestido fue el buzz in town. (Se pagó solo cuando el chef, un baturro deseadísimo por las hembras casaderas y no casaderas, me hizo plática con ojos lascivos, suculentos).

La canción de los novios All I want is you de U2. Previsible, pero romántica, ni qué decir.

And all the promises we make, from the cradle to the grave, when all, I want, is you…Lloré, por supuesto.

Qué agradable crecer y que te valga madres que otros te vean ser tú.

Mi escote rojo daba vueltas, mis zapatos de princesa hacían que las piernas se me tornearan. Todos abrazaron la nueva promesa, yo abracé a mi hermana.

A veces la felicidad viene en cajitas de música con brillantes falsos y bailarinas de plástico.
Que así sea.