Una columna de cine

Ya me había hecho shameless self-promotion aquí, pero ahí va de nuevo.

Este mes salió en Chilango mi columna despotricadora sobre Sex and the City. Sale la columna impresa y cuando se estrena la película, la suben al sitio web. Es gratificante leer los comentarios en el sitio y ver tanta mentada de madre. Algunos ejemplos de niñas chilanguitas ofendidas:

-“tomarse un cosmo y platicar de 1000 cosas con tus amigas es lo mejor del mundo”

-“obvio, jamás entendiste la serie. Es uno de los mejores ejemplos de mercadotecnia y así como construyó o terminó de posicionar a muchas marcas también hizo revivir el glamour de una de las ciudades más cosmopolitas del mundo como es NY”.

-“Por supuesto que estoy más que enojada con este comentario epro beuno estas en tu derecho. Desde que lei la revista me indigno pues no pusieron el otro punto de vista… Sex and the city refleja mil cosas de nuestra vida diaria y los problemas en las relaciones con los chicos y la amistad con las chicas… siempre nos identificamos con uno u otro personaje. Además glamour y el romance no le hacen mal a nadie…”

Creo que pronto tendré que postular para The most hated girl on earth. (Aunque es inútil, nadie iría a la ceremonia de premiación).

Tampoco soy cínica. A veces me duele el corazoncito de tanto madrazo…naaaa, no es cierto… me vale mil madres. Lo que sí quisiera saber es por qué mis comentarios supuran antagonismo. La gente lee algo mío y avienta piedras.

Suerte dirán algunos.

***

Hace un mes también hablé de Iron Man y antes del biopic poético de Bob Dylan, I’m not there (cuyo link ya no encontré). En la crítica de Iron Man nomás molesté a un bato que se enojó porque comparé al Hombre de Hierro con Batman.

Bueno, bueno, 1. yo avisé que fanfromhelleo cuando se trata de hablar de Robert Downey Jr. Qué puedo decir, amo a los hombres que conocen su propio abismo. 2. Mi superhéroe encapotado favorito es y seguirá siendo Batman. Sobre todo porque YO soy Batman.

Nada más dije que Iron Man nació, en las manitas santas de Kirby, como un ser retacado de malicia as opposed to Batman que nació como un paladín hasta que Frank Miller lo hizo neurótico en los 80 y lo dotó de una fragilidad extraordinaria (fragilidad con la que me identifico plenamente. Por eso soy Batman).

***

Me encanta hablar de cine, chingado. Esta columna me sostiene de muchas formas, aunque no reciba yo ni un peso por escribirla.

Gracias Felipe.

Advertisements

Cositititas

Tengo ganas de poner más links en este blog (no se pierdan lacolumna.wordpress.com, por ejemplo, ni el de Lluvia lipstickymamadas.blogspot.com si quieren saber lo que es estar enamorada como una perra salvaje –no offense, of course–, en un estado de total abandono, que es la única forma de enamorarse y no perder la dignidad).

Tengo ganas de cambiarle la foto de arriba, quizás intentar un nuevo template. Siempre me pasan estas cosas después de que algo o alguien toca una fibra sensible. Quiero estar linda y lista para lo que viene. Me llena de esperanza lo que viene. Cualquier cosa que esto sea.

Esta vez fue lo de la carta. El fantástico desmadre que se armó por ella y que esperemos arme dos o tres fueguitos más.

Luego se extinguirá, como se extingue casi todo. Y ahí es donde, confío, entrará al quite la eterna juventud de esta vieja Ira, esta vieja yo que se rehusa a envejecer como Peter Gabriel y más bien quiere hacerlo como David Bowie: alimentado por esa furia controlada con la que aún disfruto todo y con la que siento que todo me atañe, me concierne, me ocupa.

Tengo ganas de decirles a todos “no estamos desviando la máquina, pero le estamos haciendo unas ronchotas al maquinista”.

Confío en mi. Espero no defraudarme.

***

Ayer le decía a Andrei que no sé si unas cuantas opiniones encontradas y vertidas en blogs son suficientes para que alguien cambie de opinión o por lo menos lo piense. Creo que a este respecto (si ser escritor o ser jardinero, si ser un animal político o no) casi todos ya tomaron una decisión. Unos lo saben, otros no.

Lo que me encanta es saber que hay gente callada, asustadita detrás de sus blogs políticamente correctos pensando “yo pa’ qué me embarro”. Gente cuyo silencio es de lo más elocuente. Están al pendiente del asunto (si no ¿por qué han subido casi al triple la vistas diarias de este blog?) pero se guardan.

Esa es justamente la postura política más interesante. La más despreciable, pero la más interesante desde el punto de vista sociológico. Porque el silencio y la abulia SON POSTURAS POLÍTICAS. ¿A poco creen que con no pensar en eso deja de existir? ¿A poco creían que por no opinar dejan de participar en la vida política? Je je. Ni madres. Ojalá fuera tan fácil.

Así estamos todos (sobre todo la izquierda exquisita, a la que no pertenezco por supuesto, nunca tuve tanta lana) en este país, calladitos detrás de nuestros autitos, nuestros departamentitos, nuestras fiestecitas, nuestras droguitas, nuestras chelitas.

Aquí todo es chiquitito.