El pub

Iba con la compañía correcta: cuatro o cinco personas con ese aire de no pertenecer.

Nos dedicamos a ver. No ‘estábamos’ (bueno, ella ‘estaba’ sólo mientras cantaba, él mientras veía el futbol, él mientras me miraba), pero el resto del tiempo buscamos un motivo, casi sociológico para quedarnos allí.

Se llamaba pub, que en otros lugares quiere decir pub, pero aquí quiere decir “sitio especialmente diseñado para los treintones solitarios cuyos gustos musicales se encuentran extrañamente homogeneizados”.

Un sitio oscurecido artificialmente, lleno de pósters de rockeros de los ochenta y motivos futboleros. Dos teles prendidas en un partido nacional, una mesera chilena con el rubio deslavado, un grupo de covers con un cantante washawashero vestido con un desafortunado crossover entre skato y early punk. (No hay nada peor que unos pelos mal parados con gel) Un guitarrista aburrido. Un bajista que, mientras acompaña OTRA, OTRA, OTRA de los Killers, piensa en su hija y su mujer, en la mensualidad de la casita que quiere comprar. Un baterista que sólo piensa en largarse.

Hay una mesa en que celebran un cumpleaños (¿32, 33?) Cuando se paran a bailar, (sobre todo el peloncito) señalan al cantante.

¿Por qué señalan al cantante? Quieren que el cantante los mire y recite para ellos. Quieren sentirse atendidos, conectados por una canción. Quieren demostrar que se la saben.

Ya entiendo por qué los gustos homogeneizados. Sería demasiado doloroso salirse del grupo. Sería odioso en una buena peda no tener qué cantar. ¿Entonces qué hacer? No pertenecer. (Y aunque en mi mesa, decía, nos las damos de ‘no pertenecer’ también nos las sabemos. Diosito).

Detroit, rock city. Qué extraña selección. Seguida por Wonderwall y OTRA de los Killers. Y yo que me había reconciliado con los Killers hace poco. Ya me los volvieron a hacer sopa (diría Mafalda).

Pero si parecen estarse divirtiendo, ¿por qué me amargan tanto? ¿por qué la pena ajena? Ahhh, pienso. Ahí está la respuesta. La pena no es ajena. Su frustración, esa que saca el peloncito cantándole al cantante, ES mi frustración, pero yo me la guardo y la posteo.

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