Jueves de extrospección

La realidad anda pegadora.

Hoy nos amanecimos con que nuestro Carlitos Slim (de casi 70 años ya, chiquillo) adquirió una participación nada despreciable de acciones en el diario The New York Times. Lo que uno se pregunta es: ¿como pá qué? Nunca subestime ud. la vanidad de un millonario. Igual quiere formar opinión, un legado. Vaya ud a saber qué pretende.

***

Ya no sabe uno. La onda de la violencia y la contra violencia es un tema delicado. Recibo al menos un mail al día avisándome que “no me pare en los retenes de la ciudad porque son falsos”, que “no me oponga al asalto con pistola porque me pueden matar” (daaaa!) “que no me ponga al brinco porque estos son los malos y aquí no hay ley”.

Otros mails tratan el delicado contrapunto al tema de la seguridad: hablan del estado de excepción (aquí el fragmento de uno muy sesudo, de Salvador Rivera):

Un señor de nombre Giorgio y apellido Agamben asegura que: en la casi totalidad de las así llamadas “democracias occidentales” , la declaración formal de Estado de Excepción ha sido sustituida por una generalización sin precedentes del paradigma de la “Seguridad”. Desde esta lógica el clamor de “Más Seguridad” debería ser re-codificado entonces, en su contenido auténtico, es su acepción original: “¡Impongamos Estado de Excepción!” (véase, por ejemplo, el articulo de Néstor de Buen: “¿Guerra Civil?” en La Jornada del 31 de agosto, 2008) . Cuando Marcelo Ebrard, Ulises Ruiz, Mario Marín…y Felipe Calderón ponen en el centro de sus respectivos programas y acciones de gobierno la expansión de los dispositivos policíacos, lo que en realidad hacen no es, desde luego, procurar el bienestar común
por conducto de la consagración del Derecho sino que, por el contrario, suspender toda normatividad jurídica con el objeto de aplicar La Ley . Pero ¿Qué Ley es ésta que pretende ser aplicada por conducto, precisamente, de su propia suspensión?: Esta Ley es La Ley de la Necesidad… La ley que asegure la acumulación capitalista agran escala por medio de la violencia extra-legal.

La cosa se está poniendo de la chingada, pues.

***

Y hablando de estados de excepción, por otro lado estalla el asunto de las becas del Fonca, un escándalo que llega con algunos sexenios de atraso porque desde que yo recuerdo, las cosas siempre han sido así: es más fácil que te la den si conoces a uno o varios de los jurados. No importan mucho tus credenciales creativas, tu trayectoria o la seriedad ante tu propia obra; importa que te ubiquen. Así ocurre también en Imcine, en Conacyt y  en cualquier otra instancia culturosa mexicana: somos profundamente príistas, estamos acostumbrados a charolear. El tráfico de influencia es nuestra onda, lo mamamos a edades tempranas.

Yo tomé clases de dramaturgia con la ahora letra-escarlateada Ximena Escalante. No podría hablar mal de ella: recuerdo su generosidad con los integrantes del Laboratorio. La conozco y sé que este desmadre se lo va a sacudir del hombro como pelusita. Una vez le dije que era la soberbia con patas. Y lo es. Supongo que estará en su casa pensando de qué forma ‘no los va a pelar’. Hijoos, ess el diablo esa mujer.

Lo que pasa es que a Ximena nadie le puede decir que vive de ser jurado o de hacer gestión política: es creadora en activo con una o dos obras estrenadas cada año desde hace al menos tres y eso tiene que valer de algo. No puedo decir lo mismo de todos los jurados.

Eso no significa que el escandalito es en vano. La única forma en que el Fonca y en todos los demás culturo-providers practique algo parecido a la transparencia es a periodicazos (somos priístas, qué se le va a hacer).

Pero aquí creo indispensable dejar de echarle tierra a las personas envueltas en estos abismos de libertad montessori donde nadie sabe y nadie supo y buscar que la dependencia plante bases de transparencia para que esto no siga ocurriendo.

Ahorita saltaron los dramaturgos (que soon, hijos del diablo…tooodos) pero igual podrían hacerlo los novelistas y hasta los de lenguas indígenas. En todos los ramos está igual.

*Aclaro que nunca fui jóvena-creadora aunque respeto a todo aquél que sí lo fue. Ocurrió que yo nunca encontré el tiempo para  postular. Sentía que la precariedad económica (en mi caso particular) no se podía paliar con ‘una bequita’. Pensaba ‘se termina la beca ¿y lueeego?’ Preferí hacerme de un oficio on the side y esas cosas. No sé si me arrepiento… Lo que sé es que una vez que te la dan, como a mi amigo Ernesto y te mandan a vivir al segundo lugar más caro del mundo, declarar que no te la renuevan por “falta de trascendencia” (trascendencia que ellos confirmaron tan solo un par de años atrás) es, al menos, una hijodeputez.

One thought on “Jueves de extrospección

  1. Estoy de acuerdo contigo. Pero siempre hemos sabido que si no eres prima, sobrina, hijastra o de menos amiga de los del jurado…En cultura seguimos siendo pristas, y luego el caso tan extraordinario de Sari y su libro de conversaciones con Martita bajo el árbol publicado durante su gestión como ministra de cultura, ¿no tendrá alguna beca de creadores? Capaz que se la renovaron o se la transfirieron o se la trascendieron. Saludos.

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