Romperse el culo

Hasta hoy en la mañana pensaba que no tener deudas era suficiente para sentirme millonaria y de vez en cuando echar la gueva.

Me acabo de dar cuenta de que sí tengo deudas, pero no son monetarias. Tengo un déficit ya de varios años de atraso en la vida. Los libros que no he leído (o publicado for that matter), las películas que no he visto, el mundo que aún me falta por ver. Correr correr correr para alcanzarlos a todos, es lo único que me queda. Y sin embargo, a veces dizque me canso y me siento.

¿Por qué espero hasta el último minuto del día, hasta el último minuto de vida para terminarlo todo?

La estela del cometa adolescente todavía me quema.

Nací con una mente que revolotea, una mente asustadiza, como un caballo nervioso que no se queda nunca quieto y da vueltas como idiota al ver lucecitas de colores. Hoy me di cuenta de que a mi caballo –tonto pero aún fuerte, sin ninguna pata rota, aún potente–; a este caballo toca ponerle anteojeras.

je monte un cheval
qui porte des oeilleres
hey! my eyes are shooting sparks
la nuit, mes yeux t’eclairent

Stop.

***

Se me ocurre que la salida fácil es cancelar cuentas de Facebook, WordPress, Twitter, Gmail. Como quien corta sus tarjetas de crédito con una tijera y decide no volver a darse un atracón en el centro comercial… pero ni madres. Ese es mi lado marica buscando ‘menos responsabilidades’. Tengo una responsabilidad con todo lo que empiezo; con este blog, por ejemplo, que en un mes cumplirá ¡5 años! Es una de mis relaciones más estables, una relación conmigo, con mis amigos, con la escritura, con el pensamiento (automático y no tanto), con la crítica, la voz en off, el mundo subyacente.

Cuando quiera irme, no será por ninguna razón maricona.

***

Con la represión como está ahora, las medidas que quiere introducir Sarkozy (quien, a pesar de haber sido detenido por el Congreso francés, va que vuela para volverse modelo de otras pseudo derechas del mundo, incluyendo la de you know where) para multar a quienes bajan contenidos protegidos por derechos de autor de la red, cada vez siento más cercana la muerte de los blogs como los conocemos. Tantos y tantos minutos de los particulares invertidos en algo que no genera dinero, “uh uh, Houston, aquí hay gente que no compra nada…we got a problem…

En su versión más interesante, los blogs son la materialización de esa mafaldística máxima: “Una hormiga no puede detener un tren, pero puede sacarle un chingo de ronchas al maquinista”.

If anything, I’m very proud of being a blogger.