Violence

La palabra violencia es hermosa.

Contiene dos diptongos, una ‘ve’ suave y su última sílaba se desliza como un cuchillo hacia el que la pronuncia. VIOLENCIA.

Yo tengo asma… ¡si sabré yo lo que es violentarse!

Sostengo el aire hacia mí, en contra de mi voluntad, con lujo de tortura. Es como hacerse el tehuacanazo solito.

Es duro reconocerlo, pero así es.

Así que tuve un momento estos días en que por violencia no podía terminar ningún escrito. Tuiteaba, me hacía tonta allá en el Facebook, donde sólo unos cuantos son capaces de decir algo.

Ruido blanco somos y en ruido blanco nos convertiremos, diría yo, en lugar del bíblico polvo.

Mi ruido blanco, cuando sólo puedo hacer blalalalalablalaabla se torna, además, en mi contra. Se me hace asma.

Hoy encontré que a Nick Cave también:

“Todo lo que escribo está visto tras un prisma de violencia” dice Cave, serio. “Incluso si hago una canción sobre una pareja en una pradera llena de flores, está visto desde la perspectiva de una consciente ausencia de violencia. Somos criaturas violentas. Siempre ha sido así y siempre lo será. No estamos nunca lejos de la agresión”.

Toda proporción guardada, debo decir que esa declaración me hace sentir un poco mejor.

Voy entendiendo que nada que vale la pena de leerse o escucharse si viene sin mácula. Viene todo manchado del chapopote rojo oscuro que traigo de fábrica en lugar de aceite o sangre.

***

Escribí un cuento con el tema de la ofensa y una vez terminado recordé todo lo que había soñado escribir sobre el tema: “Hablaré de los contrarios, de la ofensa que comunica con el perdón, hablaré del Ramadán (el mes del ayuno musulmán que también es el mes para ser generoso, entre otras formas, perdonando); seré más lista que yo misma y entenderé la ofensa como un asunto de espejuelos, de puntos de vista, de dolores varios”.

Pero no lo logré.  Uno nomás escribe, como dice Nick Cave, de eso que sabe hacer muy bien.

I’m sorry.

***

Hablando de Nick Cave y ya que hoy está hablando por mí, que cante también el muy cabronete:

I look at you and you look at me and
deep in our hearts know it
That you weren’t much of a muse,
but then I weren’t much of a poet

One thought on “Violence

  1. Uf, nunca había pensado lo de la belleza del diptongo y llevo cuatro años trabajando sobre el tema. Al final, la violencia tiene sus dos caras, la creadora y la destructora, como economía de las fuerzas. Un abrazo desde la ciudad lux.

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