Anal-yse

Supongo que todos lo han pensado: realmente no estoy viendo este video, veo un cuadradito en movimiento mientras la otra parte de mis ojos no puede dejar de notar el marco blanco de mi computadora, el navegador con una plasta delgada y gris con en un espacio blanco, una etiqueta alargada donde se lee youtube/wp/q93uo3u4Y& no sé qué más,  siete tabs abiertos de colores /twitter/gmail/blogs/noticias/wordpressaddnewpost, las columnas izquierda y derecha llenas de links y la colita de mi wallpaper de fondo, apenas un poco de nieve de una tira Calvin&Hobbesiana.

¿Veo el video o veo lo otro? ¿Soy capaz de ver todo al mismo tiempo?

Escucho a Thom Yorke al mismo tiempo que el claxon del auto que pasa por Calz. de las Águilas y a otro nivel, pero igual de fuerte, escucho también a un amigo en el que basaré un personaje de un cuento que dice “Thom Yorke y todo lo que huele a Radiohead apesta”, con el piano oigo a una amiga, con la letra se apersonan mis viajes, lo que he escrito en los moleskines, notes to self  “you travel far, what have you found? There’s no time, to analyse, to think things through, to make sense”. Con las piedras que vuelan y el sol que se convierte reloj veo también el nombre de este blog, veo el personaje que soy, ¿el que fui? Un tipo que no tiene una oreja y decide cortarse la otra mientras hace un pacto con Buñuel después de ver Un Perro Andaluz.

Así que no veo el video, no sólo el video. Veo el marco blanco de mi computadora, los bordes azules de este blog que son como un par de límites que me puse,  aquello con lo que me topo siempre: mis propios bordes.

***

Gracias anónimas al autor de este video, el joven Bas, cuyo perfil en YouTube se lee así:

asverhage

Joined: March 25, 2007
Last Sign In: 1 day ago
Videos Watched: 9,329
Subscribers: 47
Channel Views: 2,339

Name: Bas

City: Maastricht
Country: Netherlands
Companies: Maastricht University
Interests and Hobbies: Science – Arts – History
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Nude

Para mí que ayer y antier hubo 55 mil personas contentísimas en el Foro Sol.

Yo una de tantas.

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La forma en que la música me desnuda de todas esas ganas de competir, de aplastar voluntades y personas; me libera de la pesada lengua materna, me libera de mi madre, me hace un pececito encuerado que fluye y se resbala y ya no se golpea más contra las angustiosas rocas; la forma en que me cumple todos los sueños allí allí allí, la forma en que me deja estar con el otro desde lo mejor que tengo; la forma en que uno respira cuando lo hace por el puente de una rola.

Por eso voy a conciertos.

***

Me gusta Radiohead. Ni modo. Mucho, aparte. Ahora me gusta más.

El pobre güey tuvo que tocar Creep y no siento decir que la disfruté. Hoy un amigo dijo que era como haber oído Smells Like Teen Spirit. No sé. Hubiera sido lo mismo para mí si no la hubieran tocado. Tampoco creo que haya que rasgarse las vestiduras porque la tocó. No se hagan, todos nos la sabemos. Es parte de la historia del grupo y ya. Como un tatuaje viejo y feo que sería medio tonto borrar.

Que si Radiohead es a mi generación como Pink Floyd a la anterior, quizás. Quiero decir, somos una banda de forevers, we’ll be forevers forever, el público ¿mexicano? tiende a comprar nostalgia muy chafa, pero hay que decir que este grupo viene con la gira de un disco extraordinario, el  In Rainbows, y que al menos no estamos asistiendo a la debacle de unos middle-agers a quienes ya se les acabó el dinero.

Healing Melodic Death Metal (dead metal)

Bajando música porque si.

Al rato corriendo al concierto de Carcass, oh si señor why not, porque nada como un poco de Death Metal y Perfume de Putrefacción para hacerte olvidar que eres todo menos fuerte, todo menos invulnerable.

…esta otra rolita me pone en ese otro mood. Soy vulnerable, un día me pueden matar. Un día pueden venir por mí, qué sé yo, los narcos o los duendes del suicidio como lo hicieron con aquel periodista gringo que escribía o escritor que periodisteaba, es igual.

(Yaaa, quiero que sea de noche y olvidarme de todo chingá)…nomás que apenas son las 2 y falta mucho Interpol y mucho Third de Portishead y mucho Blonde Redhead y mucho del innombrable R. Ouch quiero una sopita caliente.

Particularmente cruel es ésta que no puedo dejar de oír del Our Love to Admire:

Nobody warned you
Nobody told you
To make up your mind

Nobody told you
That I could just waltz through
And shake up your style

I’m inside
Like the wrecking ball
Through your eyes

And I change it all from inside

Prefiero pensar en esa Wrecking Ball porque hoy, felicidades pinche Porfirio Díaz, en lo que hubiera sido tu cumpleaños número 178, hoy te celebramos así…

-Ocho muertos en Morelia, muertos de Independencia. Si viviéramos en el mundo de la novela Ubik de Philip K. Dick podríamos llevarlos a una cámara de conservación y hablar con ellos durante algún tiempo, antes de que la fuerza vital se les escapara por completo del cuerpo desnudo. Les preguntaríamos ¿qué hacías en esa plaza tan llena de gente un 15 de septiembre? ¿qué celebrabas, eh?

Luego un sueco me dijo que los mexicanos cada vez estamos mejor, “cada vez hay más gente con dinero”, me dijo. Seguro por eso mataron a esos morelianos, pienso yo. “¿Por qué será que los mexicanos nunca pueden ver nada bueno de su país?” No sé, no sé.

También dijo que si López Obrador hubiera ganado, muchos extranjeros hubieran salido por patas de este país. Ahí fue cuando mi ya mítica incorrección política salió al quite: “Chingá, nomás por eso merecía la pena hacer un recuento de votos”.

Se ofendió el sueco, por supuesto. Como buen sueco me dijo civilizadamente “resiento ese comentario”. Yo le dije que no era personal, pero claro que era personal. Yo no quiero que se vaya mi amiga argentina, ni mi amigo catalán ni mi amigo chileno ni mi amiga guatemalteca ni mis cuates colombianos o mi amiga gringa. Lo que quiero es que ese pinche sueco, igualito a otros muchos mexicanos que se sienten suecos se vayan o que por lo menos se pongan a leer los chingados periódicos un día.

Rituales modernos

La experiencia completa de comprar un disco vale lo que pagas. No estoy a favor de ninguna disquera. Por mí que la gente baje toda la música del mundo sin pagar ni un centavo. Ya veremos de qué cuero salen más correas.

Peeeero. Ayer entré a esa tienda amarilla de Altavista mordiéndome los labios porque necesitaba tener en mis manos el In Rainbows. Downloadeable fácilmente, esta vez quería algo real. Me sorprendí mucho. No me considero fetichista, no tanto pues.

Ayer caminé con mucha cautela, como cuando sabes que alguien que te gusta está sentado al fondo y te tomas todo el tiempo del mundo para llegar hasta allá. No hay prisa porque hay prisa. Tokio Hotel, My Chemical Romance en el Top Ten; todos los de Madonna en oferta. La mirada se me alargaba hasta “Alternativo”, allí está, lo sé. No corras, no corras. Allí está, nadie te lo puede quitar.

Y que lo ponen. Jigsaw falling into place suena en toda la tienda y varios mueven la cabeza al ritmo casi sin notarlo. Es como cuando estás pensando en alguien y suena el teléfono.

Por si me quedaba alguna duda…ahora lo compras güey.

Junto a los Raconteurs, muy cerca de los Ramones, ahí está Radiohead.

Hay una manchadísima colección de todos los singles a cuatrociento varo. No no no. Soy demasiado puritana para comprar los singles. Tengo que aceptar que ahorra tiempo: la distancia al dulce hit está cubierta. ¿Pero quién quiere ahorrar tiempo en la música? Yo no.

Aaandale, ahí está el doble. El importeited. Como los que me hacían agua la boca cuando era pobre. ¿Sigo siendo pobre? Si pero I don’t care. Hell yes. But I don’t care. Antes iba a verlos y me corroía el resentimiento social. Ahora pienso “tengo que trabajar más” y ya.

Lo tomo. 2 cds Importado, el éxito cómo usté lo vio en youtube. Una cajita que promete al menos calcomanías. Diez rolas más un sencillo con otras tres. Cuatrociento varo. Ay, ya la estoy dudando. ¿Cuánto lo quiero? ¿Lo quiero cuatrocientas veces? Si si.

Voy tímida al mostrador. ¿Me puedes decir qué trae este disco? ¿Quieres que te lo abra? A ver préstamel… No no. No lo abras. Nomás hay uno. ¿Nomás hay uno? Si. (Y es mío, quise decirle, no lo vas a abrir tú, sácate de aquí). A pus entons nomás hay uno. No sé qué traiga. Pero lo acabas de poner, allí lo tienes. Lo estamos oyendo, eso que suena es este disco. ¿Eso? Noooo. Eso es Depeche Mode. Ja. Ja. (¿por qué siempre tengo que reírme de la gente chingado?) Nooo, eso es Radiohead. (Ya medio encabronado por mi risa) No’ombre, es Depeche Mode, si yo lo programé. (pues tienes pedos porque eso es All I need o yo soy tu presidente Calderón pendejo). Mmmh, no, checa bien, eso es Radiohead. Pues no creo, suena a Depeche Mode. (De que un vendedor se pone necio…, lo llaman para cobrar, me ignora ) Tons qué, ¿me prestas la cajita para ver qué trae? Aaah si, la cajita, ¿del de Depeche?

Estoy a punto de ahorcarlo hasta que llega Mr. Rastas y aumentos en las orejas. Noooo güeeeey. Eso que suena es el In Rainbows, a ver si quieres yo te atiendo. Fiu.

Muy contentita llegué hasta la parte de atrás, mientras me decían lo que costaba, lo que traía, (lo que ya sabía) me hicieron ojitos los acetatos. ¿Y si lo compro nomás de mamila en vinyl?

Los vinyles son la privacidad de la infancia, el momento en que aprendimos que estar solos era a veces toda una bendición. Como había que cuidarlos (que no se rayaran, cambiar de lado, guardarlos en su bolsita, etc) era casi como comprar un amigo.

No no. Quiero el doble importado.

Ya me voy. Voy a pagar…y en eso, el pinche vinyl, hermosísimo objeto del Funeral de The Arcade Fire.

No pude no comprarlo.

La chava que me cobró se rió mucho cuando me dijo el total y entregué mi tarjeta al tiempo que grité un muy sincero “¡Jesús del Huerto de Getsemaní!”. Moría de risa. ¿De dónde dijo que era el Jesús?

De Getsemaní. No mames, qué lanón.