100 MIL CIVILES

MUERTOS EN IRAK.

Un estadio azteca.

Una mega marcha sobre Paseo de la Reforma.

La población de Lagos de Moreno, Jalisco o Cuautla, Morelos.

Los asistentes al concierto de Los Temerarios en el Zócalo.

Cantidad de batos que se siente un poco más pequeños al ver las cataratas de Iguazú al mes.

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Recuperé hoy, hace un ratito, el gusto por Oasis. Don´t look back in anger, me hubieran dicho ellos.

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Platiqué con un ex revolucionario toda la noche y parte de la mañana de hoy. Teníamos frente a un pobre tipo de esos que no tienen pudor de su fé. El tipo imparte la cátedra *Julio Cortázar* en Filosofía y Letras. Lo que me disgusta no es Cortázar sino sus fans. Es lo mismo que le pasa a los pobres Beatles, a García Márquez y a Frida Kahlo. A nadie le caerían tan en el hígado si no fuera por el ejército de desinformados que blande sus flamígeras espadas de la admiración contra el que se atreva a decir que el universo es un poquitín más grande. Hinchas, no son otra cosa.

El ex guerrillero, ahora doctor en economía, cortó rabo y orejas con esto:

*Eso es lo que pasa cuando le das tanta información y de golpe al pueblo, no saben qué hacer con ella. Diez años peleando en la selva para lograrlo, y ahora, ni modo, se nos cumplió…*

Aguas con lo que deseas.

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la prepa

Si hubiera puesto atención a mis maestros en la preparatoria no estaría así.

“Todo iba bien, hasta que quisiste componerla“, era la sentencia.

Todo iba bien: yo tenía un trabajo en un periódico, cobraba cada viernes, me emborrachaba cada jueves, iba al cine, me compraba ropa, me iba de viaje, me compraba libros, discos, cómics, broches para el pelo.

Un día quise componerla y me salí de trabajar, o mejor, hice que me corrieran, dejé de cobrar cada viernes, dejé de pensar en quincenas Wal-mart, dejé de comprar libros y discos que de todos modos no tenía tiempo para escuchar.

Entré a estudiar. Retomé mi tesis y mis proyectos de cine.

El balance me está volviendo loca: leo mucho más, oigo la música que puedo bajar de la red (mucho más variada de lo que jamás habría aguantado mi cartera), como con mis cuates y voy al cine dos veces a la semana con una tarjetita que me conseguí. Ahora puedo ir al teatro, caminar por la Unam en las mañanas y pensar en mis historias. El otro día me aventuré a dibujar una mini historieta. Dibujando yo, habráse visto.

Pero hay días que hablo con alguien y todo el orgullo se me viene abajo.

¿Qué estás haciendo de tu vida, tu carrera (sic) está en stand by, tienes que poner un negocito, la salud no es para siempre, que vas a hacer si algo te pasa?

Y esos son los más amigables.

Otros se van más por el ¿qué premios has ganado, qué te dejan los libros, cuándo te casas, no piensas tener hijos, verdad?

Hoy creo que debí hacerle caso a mis maestros de preparatoria.

in the morning of the magicians

Dedico esta canción al autor del estupendo ensayo *De Furias, Gorgonas y Hespérides:La figura de la bruja en The Kindly Ones*, con quien tuve el honor de echarme una guiness hace poco.

IN THE MORNING OF THE MAGICIANS

by The Flaming Lips

In the morning I awake

And I couldn’t remember

What is love and what is hate

The calculations error

Oh, what is love and what is hate?

And why does it matter?

Is to love just a waste?

And how can it matter?

Oh…..

As the dawn began to break

I had to surrender

The universe will have it’s way

Too powerful to master

Oh…..

What is love and what is hate?

And why does it matter?

Oh…..

What is love and what is hate?

And how can it matter?

Oh…..

Con una G5 a mis pies

Soy buena para competir contra otros, pero que lata cuando sólo me tengo a mi.

La sala de edición te enfrenta con tu estupidez como lo hace una prueba de embarazo. Todo lo que quisieras que hubiera ocurrido es cosa del pasado.

Editar es más interesante que dirigir, creo. Ya lo dijo alguien: el cine es montaje previo y posterior. Los días de rodaje son sólo un destello de suerte y estrés.

Las películas se hacen desde el escritorio. Triste, pero cierto.

rolisima

Grande grande Sonic Youth. Todo el concierto está construído en una sóla canción. El hombre con el que voy respira en mi nuca, me roza las nalgas, se deja empujar por otros. ¿No tienes calor?, me pregunta, sabiendo que puedo responderle al menos de tres formas. Se ríe porque le hago notar las piernas de Kim Gordon. Kill Your Idols, gritamos los dos. Estoy enamorado, estoy enamorado de ese vestido, me dice el muy gay. En un intercambio morboso de identidades sexuales le confieso que yo también estoy enamorada de esa güera y del guitarrista, que en ese momento recuerdo que nunca me pude aprender su nombre. Ruido, ruido, todo es música. El pequeñito de la otra guitarra está ahora tocando con la caja de distorsión, el lugar se convierte todo en esa caja llena de gritos que responden a los que hace la banda. ¡Qué banda! El chaparrito se acaba de subir a la bocina y el de la batería le ha dado la espalda al público para tocar sus percusiones sentado en el suelo. Parece un niño armando un juguete. Ahí están, ahí están los de a devis. Saben a lo que sabe una rama de verdadera vainilla cuando la masticas, cuando te das cuenta de que los jarabes que has saboreado toda tu vida en realidad no saben a vainilla sino a jarabe.

Y el hombre detrás mío está a punto de tocarme pero se detiene porque la distorsión lo atrapó, como lo atrapa el tiempo todos los días de su vida.

Las chelas están tibias, las pantorrillas duelen de saltos cortitos a medio escalón para no golpear a los demás, el cigarro no es necesario aunque lo prendo y los tipos de seguridad tampoco lo son, aunque ahí siguen parados.

Ante una banda tan elitista, la paradoja es que todos pagamos lo mismo. Ningún cadenero me puede negar el paso, ningún tipo me puede mirar con ironía.

Somos yo y el hombre atrapado que muertos de risa por el gusto de morirnos de risa nos vamos juntos hacia otra canción, una menos intensa, que acabaremos olvidando mañana al despertar.

Precios

En el sondeo del canal 40 le preguntaron a una señora que salía del mercado su opinión sobre la construcción del Wal-Mart en Teotihuacán. Nos beneficia, dijo, porque allí es más barato.

¿Más barato que qué?

El New York Times denuncia corrupción por parte del INAH. Ya se había tardado la rana en saltar. Pensaron, estos pinches nacos ni cuenta se van a dar y la verdad ¿a quién le importa si los templos se juntan? Pero si, a alguien le importa y si, además de señoras que sólo ven etiquetas con código de barras hay dos o tres que vemos intereses creados.

Sari, Sari, ¿cuánto es más barato?

Temporada de Putas

Saludamos a todas las que se mojan los silicones en la Calzada de Tlapan, a los que se gastan su beca en libros en blanco, a los que votan a cambio de un combo lonchibon-camiseta, a los que se guardan el soborno en bolsas de plástico, a los que no piensan lo que escriben, a los que hablan de sus cuates, a los que dicen las verdades a medias, a Bush y a Kerry, a Salinas y a Creel, al Peje y a Fox, a Martita y sus bolsas Louis Vouitton, a Salmita Hayek y cejas fridalias, a Frida, a Diego, a Gael, a Ernesto Guevara, a Fidel y al Gabo.

Un saludo a mí también que alguna vez me vendí pero no supe cuánto me pagaron.

Pulpo Comics

El viernes 22, un día después de ver a Sonic Youth, Bernardo Fernández BEF, presenta la antología de comics que reunió a grandes plumas, pinceles y macs del momento. La cita es en la Sala de Arte Público Siqueiros, Calle Tres Picos No. 29, Col. Polanco , a las 17:30 hrs.

Tengo que decir que he estado esperando este momento durante un largo rato. Este día conoceré personalmente a Bernardo y me encontraré con varios amigos. El Sif, por ejemplo, y si ya llegó para esas fechas, seguro también estará Ernesto. Otros comiqueros de los que perdí la pista, favor de presentarse amables y con ganas de platicar.

un poco más solos

No sé qué me hace sentir más sola, que Christopher Reeve deje de dar lástima desde su silla dirigida “a popote“, llevándose consigo al superhéroe más cagante de la historia del cómic hecho película o que el inefable cáncer termine con la provechosa vida de Jacques Derrida a sus tiernos 74 años.

La muerte, esa demócrata irredenta, provoca insólitas asociaciones de nombres que en vida no pudieron estar más lejos.

Pero ¿qué afecta más mis días y mis humores, sentir que ya no hay un escudo contra los malos-comunistas-extraterrestres o la ausencia de ese “deconstructor“ que me regresó la humildad y el gusto de sentirme de izquierda?