h1

Londres 5.- Dónde analizo mi falta de posteo

May 10, 2008

Ella me dijo: registra lo que sientas en Londres, ésa será la forma en que te comportas cuando un sueño se te hace realidad.

Justamente. Estoy paralizada.

Por ejemplo, ahora, Ernesto y yo estamos en una suerte de parallel blog contest. Es casi la una de la mañana, pero ambos claveles llegamos a la compu, a revisar nuestros mails, a registrar lo que se dijo y lo que ocurrió en esta jornada de 13 horas. No sé qué haga él… ah si, creo que lee un blog, pero yo por fin me animo a postear.

Entonces estoy viviendo un sueño añejo y eso me paraliza. Quizás he cambiado mucho desde que formulé este deseo; quizás haga falta formular otros más ambiciosos.

***

Hoy tuve tiempo de estar conmigo. ¡Al fin! ¡Cómo me extrañaba! Dirán que soy soberbia, pero a veces me necesito callada, concentrada, con el foco dentro de mí.

Es así, callada, cuando logro escuchar cosas como un españolete preguntar si, lo que A LEGUAS se ve que es un familiar de los caninos y en inglés tiene un inmenso letrero que dice DOG, es en realidad un CABALLO.

Amo a los baturros. Sueltan lo que piensan sin el menor recato.

Luego preguntó en las momificaciones egipcias si ese era un gato. Lo quise mucho. “Dice aquí que es un Equis Rai de un mumifikin cat… aah, si estos lo pensaban todo! !También hacían momia al gato!”

No es gran cosa, pero me dio risa y nomás puedo oír esas cosas cuando estoy en silencio.

Hoy en el British Museum descubrí que lo que más me gusta de ir a los museos es ver gente.

***

Otra cosa que escuché hoy fue a Ernesto. Habíamos tomado chelas en los pubs, habíamos caminado hasta su casa, habíamos presenciado uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida, pero hasta hoy encontré que era un tipo realmente recto y decidido. Con un extraño amor por la humanidad, amor sincero por toda ella y preocupación por su devenir.

Digo, es cierto que aunque fuera un roto del alma y un mezquino quizás tendría parte de mi corazón, pero qué bueno que no es así.

h1

Londres 4.-En la que me doy a entender

May 5, 2008

Decía que nos vimos afuera de la tienda del Arsenal, en la estación de Finsbury Park, y me vio la panza y revisó que él no tuviera una :) y vio que ésto era bueno y retomamos nuestra relación justo donde la dejamos.

Lo interesante aquí es dónde la dejamos.

O quizás lo interesante sea cuántas relaciones malabareamos de forma simultánea sin saberlo.

Algo –la memoria Ram de las relaciones– se encarga de señalarnos exactamente cómo sigue el cuento con cada persona, aunque pasemos mucho tiempo sin verla.

Esto me lleva a pensar que en realidad, también sabemos con precisión en qué va a ACABAR, pero eso ya es precognition, terreno solo abarcable por uno de mis muertos favoritos, Philip K. Dick.

h1

Londres 3.- En el que soy libre

May 4, 2008

¿A qué vine a Londres?

Ni madres que vine a hacer un artículo de no sé qué. Yo vine a verme.

Londres es el mejor espejo de cualquier ser urbano. También vine a ver a otro ente extraordinariamente urbano que conozco (Una vez lo vi atender su computadora mientras mandaba un mensaje de texto en el celular y escogía un par de discos de vinyl para su próximo set de dj. Todo al mismo tiempo, como el chef que pela zanahorias mientras regula el fuego en la estufa y regaña a un pinche).

Aquí veo que las fotografías (hasta las mentales) desmerecen siempre la sensación física de ser parte de una ciudad. En lugar de someterla (meterse a un cuarto y olvidarse de que hay calles) o de que la ciudad lo someta a uno (cuando el puto tráfico y el ruido y el asaltante y hasta los perros te mean encima), el milagro ocurre cuando la ciudad se transforma en tu justo recipiente.

If time is my vessel then learning to love might be my way back to sea

Eso hicimos este 2 de mayo Ernesto, Ennio y su servillete. El lado este de la ciudad de Londres fue nuestro barco y llegamos a tierra ya pasadas de las 4.30 am.

Ujú.

***


We´ll dance, We´ll dance, We´ll dance, We´ll dance
But no one will dance with us
In this zany town…

Pavement

Así que nos encontramos junto a una tienda de mercancia del Arsenal (el equipo de futbol) y yo seguí pensando lo que pensaba desde que toqué suelo londinense: aquí la guerra no es un fantasma, es un padre ausente que todavía nos manda dinero.

Su equipo de futbol podría ser su metáfora.

Así que nos encontramos junto a una tienda metafórica, tapiada por el grafitti y nos abrazamos como dos mexicanos se abrazan en el extranjero, embriagados de cariño y de vergüenza y mordiéndonos el reboso nos miramos las barrigas crecidas y los años que por más que uno le haga al pendejo, pos no pasan en balde.

Nos subimos a un autobús rojo y retomamos la relación justo donde la habíamos dejado. ¿Cómo es posible?

God knows.

***

(Ahora debo interrumpir la narración. Me espera Carlos para irnos a chambear. Traeré buenas fotos mentales, espero poder ´bajarlas´pronto aquí).

h1

Londres 2.- El cielo es mío

May 4, 2008

Estaba pensando que este blog tiene personajes.

Están los incidentales que irrumpen y refrescan el discurrir de aquél post escrito sin la menor intención de provocar.

Están los habituales que de forma más bien pausada le recuerdan a uno de dónde vino y a dónde va.

Y están los protagónicos. Si usted señor señora señorita ha pasado por aquí más de dos veces sabe de quién hablo.

El asunto que cuando uno tiene un protagónico del blog cara a cara siempre se pregunta cómo va a hacerle justicia en un post al día siguiente.

Está cabrón.

***

Entonces, cuando pensó que nadie lo estaba escuchando, lanzó su versión de las cosas. Era un versión extraña y too kind, pero suya pues.

h1

Londres 1…Mi perro se llamaba ‘Baby’

April 30, 2008

No le tomé foto pero llegandito llegandito vi un Setter Irlandés como el que yo tenía de niña.

Ese perro me acompañaba a comprar Bimbuñuelos Bimbo y se comía la mitad de la bolsita. Se los aventaba de lejos y él se quedaba quieto para recibirlos.

Me veía desde su trinchera el Baby.

Alguien le puso así, no fui yo. Me llegó hecho un guiñapo después de un viaje inhumano que se aventó de 11 horas en la parte trasera de una pick up. Se lo regalaron a mi papá unos albañiles en Monterrey. Ya le habían puesto BEIBY en un collar.

Desde que lo vi morí de amor. Supongo que allí empezó mi obsesión por los nombres. Baby era un nombre que ya a los ocho años me parecía tremendamente injusto.

Así no se le puede nombrar a un animal que camina con orgullo, que no alberga la pesada costumbre de lamer de nervios toda mano o pie que se le pone enfrente. El Baby daba un lenguetazo y sólo uno a la mano que le daba Bimbuñuelos. Y eso cuando estaba de buenas. Además tenía la nariz seca como piedra pómez y la llevaba siempre en alto.

Actitud tenía ese perro.

También tiene la culpa de que yo medio crea en dios. Un día se salió el tarado y se perdió por un largo tiempo. Seis meses duró perdido.
Yo rezaba –hacía enojar a mis hermanos comunistas, boteadores de las huelgas en la UNAM y ultra castristas (digo ¿castrantes?)–. Rezaba todos los días para que apareciera el Baby.

A los cinco meses dos semanas me enojé y dejé de rezar. Le dije muy enojada a dios (creo que nací soberbia) que si no me traía a mi perro iba a dejar de creer en él. Casi ni terminé de decirlo cuando llegó un volante que decía “¿usted perdió a esta belleza? Llame a no sé donde” con una foto del perro providencial.

Seis meses después de tenerlo, cuando todos lo daban por atropellado, los buenos Flanders vecinos seguían buscando al dueño original. Casi pensé “qué bueno que no pedí que me cayera un rayo. Este cabrón me estaba oyendo!”

Las chamacas que lo tenían lo adoraban, lloraron como magadalenas cuando se fue. El pobre Baby, todo un gigoló, perro de albañiles, desacostumbrado de mis formas taciturnas, también sufrió. La neta no se quería ir de esa casa.

God moves in mysterious ways, indeed.

Es decir, dios me hizo feliz a mí, pero hizo infeliz a otras dos chamacas y al Baby.

Es cabrón, es cabrón.

Como cuando me manda a Londres pero antes me pone una prueba. “Tocarás suelo londinense, pero nomás una noche para que te enamores y luego te meterán en un pinchi barco más grande que la torre Eiffel acostado con catorce pisos y 2500 personas que no tienen idea de lo que es el buen gusto”.

Claro que después me va a dar chance de estar estar, pero mientras, tómela su barco-penitencia.

h1

Si alguien pregunta

April 25, 2008

Mi ausencia se debe a:

-el cierre de edición de las tres revistas para las que chambeo.

-lo frito de mi cerebro después de varias horas de reescribir una cuartilla para mi novela (para la que no hay link of course).

-un blogartículo para el blog de periodistas Mundo Abierto que está super lindo y le llega a un chingo de gente que no lee blogs. Me place decir que dicho EMO article encontró su semillero en El Taza un par de semanas atrás. Como quien dice: ¡usté lo vio primero! (o más bien, usté vio su forma primigenia).
Porfa, visite ud Mundo Abierto y si puede, dígame qué piensa de este primer artículo.

-una columna de cine que hago ahora mensualmente para la revista Chilango.

-y last but not least la emoción de coche* que me dio cuando supe la noticia: MAÑANA ME VOY A LONDRES.

¡Ah su mecha, mano!

*en Chiapas los cerditos bebés se ponen a correr con sus cuatro patitas cortas alrededor de la granja cuando algo les emociona. Les dicen ‘coches’.

***

Me encantan las oficinas de gobierno. En la entrada deberían tener un anuncio con la leyenda “Frustrándome aprendo”.

No falta el güero mamón que ve a todos por encima del hombro y como no sabe leer, no trae la copia correspondiente. Se enoja (¿por qué la gente rica es tan berrinchuda?), si pudiera pataleaba y se tiraba al piso.

Pobre güero. Llama al ‘gerente’ que se tarda otros 45 minutos en decirle lo mismo: usté no trae la copia correspondiente. Venía en las instrucciones.

Entonces el güero grita: ¡Por eso no progresamos, carajo! Y sale dando portazo.

Traducción (punto de vista del güero): este país no progresa porque ustedes, pinches nacos, no hacen lo que yo quiero cuando yo quiero.

Traducción (punto de vista del gerente): este país no progresa porque cada vez menos güeros saben leer las instrucciones.

h1

Una o dos veces

April 16, 2008

La señora de la tienda naturista era muy simpática.

En dos minutos me enteré que era de Uruapan, Michuuacán, que está “bien cerquita de Pátzcuaro y es… uuy”.

Me entero también que su tienda tiene 5 años aquí en Calzada de las Águilas, pero que ella le sabe al negocio porque trabajó 30 años en la tienda de su hermana (mismo giro).

No se separaron peleadas, se llevan…uy re bien, se adoran, vieran … nomás que hay veces que cada quien lo suyito. A la hermana le va bien, a ella no tanto. Y es que, bueno, ¿a quién le va bien en esta ciudad? A nadie, absolutamente a nadie.

La señora de la tienda naturista tiene dos hermanos que ya son ciudadanos estadounidenses, les costó canijo, pero ya son, ya la hicieron, viven en Nueva York y ella también ya está pensando en irse porque aquí nada pasa; se irá, se irá porque aquí ya nada puede salir bien, la vida en la ciudad es una gran bajada sin frenos.

Le digo que le piense, porque luego… y me completa la frase:

“Porque luego uno se pone a llorar”.

Si, si, por eso.

“Eso que ni qué. Ya lloré una vez, cuando me vine a casar desde Uruapan, tengo que pensar si quiero llorar dos veces en la vida. No sé, no sé todavía”.

Uf. Yo tampoco sé señora simpática de la tienda naturista. Yo tampoco sé.

h1

Estoy enamorada

April 15, 2008

Algo pasó y no pude postear por una semana entera. Algo pasó dientrito de mi. Se me ocurrió que esta novela en realidad me importa, me importa como si fuera una persona a la que ya quiero y ya se chingó la cosa.

Al principio era como cuando te gusta el tipo de enfrente; un amor bobo, platónico, de secundaria, al que nomás no se le ve a los ojos porque nos da pena. El amor que nos sonroja y nos moja.
Esos amores son estupendos porque en realidad no se está poniendo nada en juego: se tiene el riesgo medido, nada pasará porque a nada me atrevo y luego ¡pum! se chingó la cosa. De repente uno ya está clavadísimo y haría cualquier cosa porque el otro sintiera lo mismo que tú.

El deseo del deseo del otro. Deseo que mi novela me desee y no me deje escapar.

Hoy por ejemplo, como le pasa a cualquier enamorado, me desperté a las 5 a.m. a pensar en ese texto.

Hasta ganas me dan de comentar pendejadas de la novela, como si tuviera 15 años y le contara a mis amigas: “¿te ha pasado que de pronto estás oyendo una canción y te acuerdas?”

***

He de pedir una disculpa por no responder todos los comentarios en su momento, luego me gustaría hacerlo pero casi que he llegado a la conclusión de que nadie se lo espera. Por otro lado creo que los comments tienen una vida propia, en la que dios prohiba que el dueño del blog se inmiscuya.

Los leo todos, todos son importantes. Me dejan pensando más de lo que creen. No suelo decir esas cosas nomás porque sí.

***

h1

For today I am a boy

April 7, 2008

Anthony (el de los Johnsons) piensa lo mismo que yo; a veces uno tiene cosas que hacer de hombre y a veces de mujer.

El otro día me soñé como hombre, protegiendo a una mujer (que era yo misma, of course). La abrazaba, como me abrazaba mi papá y le decía que todo iba a estar bien.

Luego pensé que proteger en femenino es diferente que en masculino. En mi experiencia lo femenino odia y araña y grita para proteger. Lo masculino aguanta vara y embiste sólo cuando está dispuesto a que lo maten.

No sé qué me da que me obsesiona ese hombre en mí.

Ayer oía a los Emos en el Canal Once. Le decían al entrevistador, un tal Ricardo Raphael (del que jamás había escuchado una palabra, pero que se parece sospechosamente a Héctor de Mauleón) que había otras formas de sentirse hombre. “A lo mejor a nosotros nos gusta sentir, antes que otra cosa”, dijo el Sugu (¿qué no era el Sugus?). “Nos gusta sentir como sólo se les permite sentir a las mujeres y eso no tiene nada que ver con nuestra preferencia sexual”. Tómela.

Yépez dice que los Emos nacieron sin agenda política y a pesar de mi profunda admiración a Yépez permítome diSENTIR: creo que tienen una que nunca se revisó en el pasado: ¿qué es ser hombre/mujer? ¿cómo vamos a vivir ahora lo femenino/masculino? Porque ya nos desclosetamos de con quién cogemos –ser gay ya no es un crimen tan grande– ahora queremos desclosetarnos de nuestras propias imposiciones: yo soy niño, tú eres niña y se acabó.

Pos nel. Ahí no se acaba nunca.

Ahí en medio del deseo y la eterna pregunta de quién chingados soy, ahí está la pregunta que nos hacen los Emos. (No UN emo, sino todos juntos. Entre todos saben todo).

Por eso mi nuevo motto es: ¿semos o no semos emos? (gracias Andrei).

One day I’ll grow up and be a beautiful woman…
One day I’ll grow up and be a beautiful girl…
For today I am a child
For today I am a boy

One day I’ll grow up and feel the power in me…
For today I am a child
For today I am a boy

h1

April 5, 2008

Sin saberlo (o quién sabe, con esta pinche realidad virtual en la que vivo ya no me parecería extraño que fuera intencional) Dorothy Gambrell hizo un cómic de lo que hablamos Andrei y yo el otro día.

Dorothy vive en NY, nosotros estábamos a media cuadra de la estación de metro Pino Suárez.

Es triste, doloroso y va a sonar subido de tono pero a veces me importa más esta discusión (la que aparece en el cómic) que el futuro de México.

Mmm.

Aquí el comic, click to enlarge: